martes, 20 de septiembre de 2011

LOS ABUSOS DE LAS COMPAÑÍAS TELEFONICAS

Hoy me toca cambiar de tercio, sobre todo porque estoy bastante molesto con las compañías telefónicas, en especial con Movistar y Vodafone. Con respecto a la primera ya tengo suficientemente comprobado que es una empresa estafadora donde quiera que las haya, que, desde luego, se merece que pierda los clientes que está perdiendo.

¿Por qué digo que es una empresa estafadora? Porque llega a facturar un consumo cuando ya has dejado de ser cliente suyo, y ese periodo de tiempo facturado también te lo ha facturado la compañía a la que has portado el número de teléfono. Y da igual que les llames al 900101010 y presentes la correspondiente reclamación, contestes a las distintas asesorías, que te mandan sus amenazas por carta, mediante fax, que lo que hace esta compañía es mandar el expediente a otra asesoría para que, mediante la insistencia, al final acabes abonando un dinero que no te corresponde. Esa es la práctica habitual de esta compañía, como así he podido comprobar buceando por la red y por lo que me comenta la gente. Es una práctica habitual que, si sigue haciéndolo, es porque le resulta realmente lucrativa. Además cuenta con la ayuda de las listas de morosos, que, por cierto, incumplen la ley, en concreto el art. 29.2 de la Ley Orgánica de Protección de Datos.

¿Qué hace la Justicia? Pues depende en donde caiga el asunto. Como esto es una estafa de libro, además no de unos pocos euros sino de millones de euros porque es lo que se llama delito continuado en el tiempo porque existe una unidad de acción porque existe un plan preconcebido, la sede que corresponde es la penal. No obstante, pues si toca un Juzgado mixto (que lleva tanto Primera Instancia e Instrucción) puede que no haga lo que tiene que hacer, como ocurrió en uno de los Juzgados de Instrucción de Oviedo, que mediante denuncia presentada contra Yacom por hacer portabilidad sin consentimiento del titular pretendió cobrar dos recibos por un importe total de unos 70 €, lo primero que hizo la Juez titular fue incoar Diligencias Previas y oficiar a la Policia Judicial de la Policia Nacional para realizar las oportunas investigaciones. En el caso contra Movistar, ni siquiera atendió a la petición de oficiar a la Policia Judicial de la Guardia Civil pese a que la sección 3ª de la Audiencia Provincial de Asturias, en Auto de 2 de diciembre de 2009, concluyó que "no comparte la Sala la conclusión alcanzada por el Juzgado de instancia en el presente estado que presenta la causa en orden a afirmar que los hechos denunciados no son constitutivos de infracción penal y en base a la misma proceder al archivo de las actuaciones, sin haber desarrollado una mínima actividad investigadora que permita avalar dicha conclusión (...)" Lo más sorprendente es que esta misma sección, en el recurso de apelación, se ha desmarcado totalmente de su postura inicial en base al principio mínima intervención penal. Lo que demuestra, entre otras cosas es que no se ha leído el ponente en absoluto el escrito del recurso, porque, por el motivo que fuera no le ha interesado. Si al final utilizando esos razonamientos se están amparando comportamientos fraudulentos, que estas grandes compañías van a seguir cometiendo porque muy poca gente por unos pocos euros va a pagar los servicios de un abogado para que le asesore correctamente en sus pretensiones en la vía civil. No todo el mundo sabe redactar una demanda ni tampoco sabe muy bien qué es lo que tiene que decir en sala. Y esto genera una tremenda indefensión, que no es mi caso porque yo no voy a tolerar que ninguna compañía me tome el pelo y, aunque tenga que perder un tiempo valioso, demandaré a esta compañía, le exigiré además daños y perjuicios y las costas por actuar de mala fe en virtu del apartado 5 del art. 32 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.

En cuanto a la compañía Vodafone, desde que hice la portabilidad el 18 de febrero no habido prácticamente un mes en los que no tuviera algún problema con ellos, el último de ellos es que por un error suyo pretendían cobrarme más de 500 € por haberme dado de baja del ADSL, de un servicio que sigo disfrutando con ellos. Y todo fue porque les dio por incluirme el ADSL en la factura de móvil. Estuve a punte ayer de denunciar este hecho en el puesto de la Guardia Civil porque creía que era una estafa bien elaborada, incluyendo colaboradores dentro de la compañia, dado que cada vez que les llamaba me decían que estaba al corriente de pago. Desde luego si siguen metiendo la pata, me iré con las tres líneas a otra parte.

Twitter @josecarrerob