Con toda la polémica que se está suscitando en torno a las medidas que el Gobierno va a aprobar para abastecer a la población barcelonesa de la sequía que están padeciendo. Desde el propio Ejecutivo nacional lo denominan como transferencia. El propio Gobierno aragonés, presidido por el vehemente anti-trasvasista, Marcelino Iglesias, según El País, "ha reiterado su oposición al trasvase y ha aprobado encargar a sus servicios jurídicos y a la Comisión Jurídica Asesora la elaboración de un informe para determinar si el proyecto de transferencia de agua a Barcelona es jurídicamente un trasvase."
Para empezar le voy ahorrar al Sr. Iglesias dinero a los contribuyentes aragoneses dicéndole que ese proyecto de transferencia es un proyecto de trasvase del río Ebro. Sólo tiene que acudir al diccionario de la Real Academia de la Lengua, si tiene tiempo para echarle un vistazo, para comprobar que trasvasar o transvasar, que proviene etimológicamente de trans-, de una parte a otra, y vaso, significa "pasar un líquido de un recipiente a otro". Por si fuera necesario explicarlo, trasvasar o transvasar agua es pasarla de un recipiente (llámese Ebro, desaladoras de Almería, cubo o vaso) a otro. Por lo que no hace falta ningún informe jurídico de nadie para llegar a entender el significado de trasvasar o transvasar. Así que ya puede montar la escandalera que montó cuando gobernaba el PP o, en caso contrario, rectifique pidiendo disculpas y/o dimitiendo, si le queda algo de decencia.
En vista de lo cual, no se debe trasvasar o transvasar agua del Ebro a Barcelona, hasta que se haga o se inicie, al menos, la redacción de un nuevo Plan Hidrológico Nacional en el que se incluyan trasvases o transvases a Almería, Murcia y Alicante, para evitar que, en previsibles sequías, tengan que, como ya ocurriera en el pasado, padecer los ciudadanos de estas provincias restricciones de agua. Recordando además que las consecuencias de la sequía en Barcelona, es culpa de no haberse hecho una correcta ordenación de los recursos hidrológicos, como prever medidas preventivas a posibles casos de escasez de agua. ¿Y quién o quiénes son los culpables? Respuesta sencilla: los que se dedicaron, por puro interés electoralistas, a boicotear el PHN.
Para empezar le voy ahorrar al Sr. Iglesias dinero a los contribuyentes aragoneses dicéndole que ese proyecto de transferencia es un proyecto de trasvase del río Ebro. Sólo tiene que acudir al diccionario de la Real Academia de la Lengua, si tiene tiempo para echarle un vistazo, para comprobar que trasvasar o transvasar, que proviene etimológicamente de trans-, de una parte a otra, y vaso, significa "pasar un líquido de un recipiente a otro". Por si fuera necesario explicarlo, trasvasar o transvasar agua es pasarla de un recipiente (llámese Ebro, desaladoras de Almería, cubo o vaso) a otro. Por lo que no hace falta ningún informe jurídico de nadie para llegar a entender el significado de trasvasar o transvasar. Así que ya puede montar la escandalera que montó cuando gobernaba el PP o, en caso contrario, rectifique pidiendo disculpas y/o dimitiendo, si le queda algo de decencia.
En vista de lo cual, no se debe trasvasar o transvasar agua del Ebro a Barcelona, hasta que se haga o se inicie, al menos, la redacción de un nuevo Plan Hidrológico Nacional en el que se incluyan trasvases o transvases a Almería, Murcia y Alicante, para evitar que, en previsibles sequías, tengan que, como ya ocurriera en el pasado, padecer los ciudadanos de estas provincias restricciones de agua. Recordando además que las consecuencias de la sequía en Barcelona, es culpa de no haberse hecho una correcta ordenación de los recursos hidrológicos, como prever medidas preventivas a posibles casos de escasez de agua. ¿Y quién o quiénes son los culpables? Respuesta sencilla: los que se dedicaron, por puro interés electoralistas, a boicotear el PHN.