Aprovechando el XXXIV aniversario del asesinato de Luis Carrero Blanco, como nieto suyo que soy (me parece que esta afirmación no va a sorprender a nadie), quiero desmentir la tesis de que si no lo hubieran matado no se habría realizado la transición. Y tengo que hacerlo porque no es la primera vez que gente me lo comenta.
Para sacar la conclusión correcta hay que tener en cuenta los siguientes hechos:
1º Su Majestad el Rey, cuando era Príncipe de España, juró como sucesor de Franco a título de Rey, es decir, le iba a sustituir en la jefatura del Estado con todos los poderes que tenía el cargo.
2º Luis Carrero fue la persona que apostó por Don Juan Carlos como sucesor de Franco, ya que él no sólo era de familia monárquica sino que era profundamente monárquico y uno de sus sueños era poder ver la restauración de la Monarquía.
3º Tenía decidido poner el cargo a disposición del Rey en el mismo día de su entronización. De hecho, le había entregado al Almirante había entregado al Príncipe de España una carta de dimisión sin fecha tras ser nombrado presidente del Gobierno.
4º Ni Franco ni Carrero tenían en mente la perpetuación del régimen más allá de la vida el primero. Ninguno de los dos negaba que el franquismo tuviera los días contados. Era cuestión de tiempo. Por eso planeaban una transición a la democracia en la que el PCE no estuviera. El enemigo del franquismo era el Partido Comunista no el Partido Socialista. Alguno como Antón Saavedra, en su libro “el secuestro del socialismo”, denunció que el PSOE estaba apoyado el franquismo para evitar que los comunistas se hicieran con el control del país. También denunció que el Secretario General del SOMA-FIA-UGT, José Angel Fernández Villa, trabajaba como infiltrado para los grises.
También hay que contar que el que iba a ostentar la Jefatura de Estado es el que actualmente ocupa dicho cargo. Por lo que la última palabra la tenía el entonces sucesor de Franco, Don Juan Carlos.
5º Por eso no es de extrañar que, en la entrevista del General Vernon A. Walters con Franco en 1971 éste dijera: “el Príncipe de España será el futuro rey y traerá la democracia que ustedes quieren y de la que desconfío; mi legado es la nueva y extensa clase media creada por el régimen y que, con el amparo del Ejército, hará posible una transición pacífica a esa democracia”. Hasta miembros de la oposición al régimen sabían lo que iba a ocurrir, por eso tenemos unas declaraciones de Lidia Falcón, una destacada miembro del PCE ha escrito que: “La transición política estaba prevista y pactada...que hubiera continuado con una dictadura en España en los años setenta y tantos era impensable...ni era el proyecto que tenía el Departamento de EE.UU."
Con estos datos es
imposible llegar a la conclusión de que el sucesor de Franco iba a ser Carrero o que el franquismo habría continuado en la figura del Almirante, por mucho que lo diga un historiador o profesor o catedrático de Historia, que, en estos últimos casos, lo que habría que sentenciar es que o son negligentes como profesionales o actúan de mala fe.
Para concluir, para lo único que ha servido el atentado es para que ETA cogiese un protagonismo que antes no tenía. Lo que ocurrió hace 34 años supuso un punto de inflexión en la actividad terrorista de dicha organización. El atentado supuso un espaldarazo a las pretensiones etarras y por eso nuestra sociedad ha tenido que soportar tantos y tantos muertos ocurridos posteriormente.
Biografía recomendada "Carrero, eminencia gris del régimen de Franco" de Javier Tusell