miércoles, 14 de septiembre de 2011

EL MIEDO EN LA POLITICA

Como español me produce un profundo desasosiego ver que la clase política, a la que sumo todo su entorno pelotas, paniaguados y aspirantes a obtener prebendas, se empeñan en recurrir al voto útil, aunque esto supongo un reconocimiento tácito de sus enormes carencias. Porque si realmente creyeran que son los mejores no apelarían temerosos al voto útil. Si uno cree sinceramente que es la mejor opción ¿por qué tienen miedo a que los ciudadanos voten en conciencia a lo que consideren mejor? Pues porque si tuvieran la conciencia tranquila, si realmente el esfuerzo de su trabajo fuera el bienestar de los ciudadanos, y este esfuerzo no fuera reconocido por los ciudadanos, temen perder los privilegios que tienen y pasar a ser ciudadanos normales con trabajos normales, y en algunos engrosando la numerosa lista del paro.

Es lo que sucede cuando se entra en política a hacer carrera, que luego no se tiene oficio ni beneficio, ni donde caerse muerto más allá de las esferas políticas. Y de ahí se entienden el tremendo pavor que tienen a que los ciudadanos les manden al paro.

Relacionado con todo esto, me acuerdo de una discusión que mantuve en twitter con una persona afín al Partido Socialista, supongo que sería militante. Mientras que yo defendía que los ciudadanos deberían votar en conciencia a quien creyese que es la mejor opción, y si no había mejor opción, pues que votase en blanco. La respuesta de éste no se hizo esperar. Como no podía ser de otra manera, apelaba a que el voto en blanco perjudicaba a los partidos minoritarios. Entonces, no sé si fue seguidamente, o después de unos twuits, le comenté que debería ser partidario de la abstención. A lo que me respondió que no, que él quería que hubiera un 100% de participación. Lo que supone una flagrante contradicción porque a los partidos minoritarios lo que les perjudica, no es que voten en blanco, sino que haya más participación. Cuanta más haya, peor para ellos, porque la barrera del 3 o 5%, según los casos, implica que requerirán obtener más votos a más participación en las elecciones. Y desde luego el caladero de donde podría venir el voto en blanco no son los partidos minoritarios sino los mayoritarios.

Así que lo que realmente se esconde en estas posiciones críticas al voto en blanco, no es la defensa en los partidos minoritarios, que más bien es una excusa, sino, todo lo contrario, que los grandes partidos sean los beneficiarios del voto útil. Y como ya dije con anterioridad, lo que les interesa es que les voten hagan lo que hagan, tener su 40% o 35% de los votos y así sentirse respaldados por los ciudadanos. En efecto, sería muy difícil justificar, si se diera el caso, de que han obtenido un 20 o 25% de los votos, y el voto en blanco, por ejemplo otro 20%. Eso implicaría tener que reflexionar seriamente en lo que han hecho mal, e incluso tomar medidas drásticas como presentar su renuncia. Pero esto es mucho pedir.



Twitter @josecarrerob