viernes, 6 de junio de 2008

EL ULTIMO ESCANDALO EN EL TC

Quisiera comentar la última polémica que ha protagonizado la Presidenta del Tribunal Constitucional, Maria Emilia Casas. A esta persona, que ostenta tan alto cargo, no se le ha ocurrido otra cosa que, incluso después de saber que la interlocutora ha sido imputada por un delito de asesinato, sugerirle que cuando llegue al Tribunal Constitucional, vía Recurso de Amparo, que se ponga en contacto con ella.

Esto demuestra que es totalmente indigna para ocupar el cargo de Presidenta del Tribunal Constitucional. Es más, su permanencia mancilla la institución. Tal vez su comportamiento no sea penalmente punible porque aún no encaja en los elementos esenciales del delito de prevaricación (art. 446 CP), ya que falta que se consume dictando una Sentencia. Y, para poder considerarse en grado de tentativa, tendría que estar en disposición de poder dictarla y, por ahora, ni siquiera ha llegado al Registro General del Tribunal Constitucional el famoso recurso de amparo de la imputada por un delito de asesinato.

No obstante, su comportamiento puede suponer desatender de manera flagrante los deberes del cargo, que tiene que atender con diligencia (art. 23.1, Apartado Quinto de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional-LOTC), y el órgano competente para resolver sería el Pleno del Tribunal Constitucional, como marca el art. 10 de la Ley reguladora de dicho órgano. En ningún caso el Consejo General del Poder Judicial está habilitado para instruir ningún procedimiento disciplinario de ningún Magistrado del Constitucional, por la sencilla razón de que este órgano no pertenece al Poder Judicial.

Pese al comportamiento de María Emilia Casas, no voy a generar alarmismo alguno, por la sencilla razón de que el Tribunal Constitucional tiene un mal que proviene de su propia génesis. Y, a lo largo de su corta vida, nos han regalado actuaciones muy poco aforrtunadas, cuando menos bochornosas, como la polémica Sentencia que amparó la expropiación de RUMASA, que tuvo, entre otras consecuencias, el exilio voluntario del entonces Presidente del Constitucional.

La solución de este mal es relativamente fácil, si hay verdadera voluntad en la clase política. Y en mi opinión pasa por cambiar el procedimiento de nombramiento de los miembros del Pleno del Tribunal Constitucional por un sistema similar al de los EEUU. Lo primero de todo es la total renovación de su actual composición. Para ello, cada tres años se nombraría un nuevo magistrado de manera vitalicia por 2/3 de ambas Cámaras hasta llegar a completar los 12 puestos del Pleno. Posteriormente, cuando se jubile voluntariamente o fallezca un Magistrado, para cubrir la vacante, se verán obligados los dos principales partidos a llegar a un acuerdo. Así nos evitamos el circo que se monta cada tres años en el que los grandes partidos se reparten los cargos, unos eligen al conservador y el otro al progresista, con la consiguiente politización de dicho Tribunal. Y exactamente lo mismo haría con el CGPJ.

4 comentarios:

H dijo...

La sensatez no abunda...

ICE MAN dijo...

Todo se resume en una palabra: MAFIA

un saludo

El Berto dijo...

El modelo anglosajón tiene sus déficits, pero a mí me gusta, por varias cosas, en especial el norteamericano:

En primer lugar la conciencia de separación de poderes, un congresista o un senador demócrata o republicano, en muchas ocasiones vota en contra de un presidente de su mismo signo, impensable aquí que un diputado del PP o del PSOE voten en contra de su presidente.

En las comisiones de control e investigación, se va a la yugular del compareciente, no como aquí que como he dicho el partido que tenga la mayoría parlamentaria, prácticamente anula al parlamento.

Sobre la Corte Suprema de los Estados Unidos (el proceso de nombramiento):
http://es.wikipedia.org/wiki/Corte_Suprema_de_los_Estados_Unidos

Pero bueno, este es un país latino, y la gente que ocupa muchos cargos de relevancia pues… baste decir que uno de los vocales del CGPJ, pidió hace poco la ilegalización del PP, aquí si tienes un amigo en el hospital adelantas puestos en la lista de espera, si lo tienes en la policía municipal puede que tus multas desaparezcan, si conoces a alguien en el TC, puede “aconsejarte” en el recurso de amparo.

El que no tiene padrino no se bautiza.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

#h# Por el apoyo de casi todo el Pleno del TC, desde luega la sensatez no se ve en ningún lado.

#ice man# El TC ha sido utilizado desde siempre por la clase política para sus intereses, lo que hace que se conviertan, en lo que tu dices, en una especie de mafia.

#el berto# Lo que es obvio que el sistema español debe cambiar, e intentar establecer uno nuevo que sea más eficaz y menos corrupto.