viernes, 13 de febrero de 2009

REFLEXIONES SOBRE LA OBJETIVIDAD, EL CINISMO Y OTRAS COSAS

Hoy por la mañana, mientras esperaba en el andén de la Estación de RENFE de la Corredoria (Oviedo) a que viniera el tren para subirme en él y llegar a destino, en Lugones (Siero), estuve reflexionando sobre si se puede ser objetivo o es, como sostiene María Antonia Iglesias, una falacia. Pero la susodicha reflexión no vino originada por la referida periodista, sino por un debate mantenido con una persona de izquierdas en otro foro. Cuando esa persona, para justificar su comportamiento, sentenció que nadie era objetivo o imparcial, yo le dije que, en mi caso no es cierto, por formación profesional. Porque, y eso lo añado yo ahora, desde que empecé la pasantía fui ganando en objetividad, y no es porque me quiera echar flores, sino porque, de lo contrario, hay amplias probabilidades de perjudicar al cliente. Tampoco quiero ahondar más en este porque ya tuve la oportunidad de expresarme al respecto en este blog, en concreto en el artículo La abogacía, esa profesión desconocida.

Pues, a lo que iba, como sucede cuando uno se pone a darle rienda suelta a sus pensamientos, de la objetividad pasé, con bastante facilidad, a la subjetividad, hipocresía, cinismo... que suele proliferar, no sólo en lo referente a la política, sino a la vida diaria. Y aunque seamos propensos a adornar con ciertos epítetos a nuestros políticos podríamos perfectamente, en un acto de autocrítica, calificarnos con ellos. Porque, aunque nos queramos engañar, a los políticos no los transforma el poder, sino que, con el poder, esos vicios o defectos que tenemos se agrandan. Y el que lo dude que se ponga a observar su entorno, y verá que muy pocos son los que estarán libres de pecado, porque verá o escuchará a gente de la calle, mentir, engañar, intentar viajar de papo, ver el plus gratis, piratear películas o canciones, trabajadores del sector público trabajar lo menos posible, los que pueden del sector privado, cuando les dejan, hacer llamadas gratis... Por algo será que la novela picaresca nació en nuestro país. En cambio, un país tan poderoso como son los EEUU y, desde nuestro punto de vista, son totalmente ingenuos, porque aquí nadie se le ocurriría dejar la llave de la casa debajo del felpudo o de una maceta, ni aquí en el Aeropuerto se les ocurre dar un cuestionario a los extranjeros en la que hay preguntas como si se tienes intención de matar al Presidente del Gobierno. Eso sí, mientras que aquí, en el fondo, no se tiene tanto en cuenta una mentira, allí se lo toman muy a mal.

Pero un defecto peor es el hecho de que cuesta tener un poco de autocrítica, y por eso, y por desgracia, en eso parte de razón tiene la Sra. Iglesias. Pero no porque el objetividad sea imposible, ya que, por ejemplo, los historiadores anglosajones son bastante objetivos incluso cuando relatan su propia Historia, sino porque ni se intenta. Así se comprende que se intenten ganar guerras a toro pasado, tapar los errores echando balones fuera, glorificando personajes históricos que no se lo merecen (por ejemplo, Carlos I, más conocido como V de Alemania, que estuvo gobernando más de cara a su cetro imperial, que la herencia de sus abuelos maternos; o su hijo, el segundo Felipe, que en su largo reinado, de 1556 a 1598, declaró tres veces la suspensión de pagos de la Corona, aunque un buen amigo mío, que es licenciado en Historia, lo sube hasta cuatro). Y generación tras generación, se ha ido afianzando en nuestra sociedad un gusto tremendo por los cantos de sirena de los pelotas de turno y por rechazar a quien no le haga la ola. Por eso, cuando acusamos a un político de no aceptar críticas, ¿no estaremos comportando como hipócritas?

14 comentarios:

Fin de los Tiempos dijo...

Por supuesto que se puede ser objetivo cuando uno es capaz de analizar los hechos como hechos y no por las repercusiones para los intereses personales de uno mismo.

El problema viene cuando la mayoría no es capaz de hacerlo. Véase último Gobierno de Gonzáles, 24% de paro, corrupción, GAL y obtuvo más de nueve millones de votos.

En esos casos no es que uno deje de ser objetivo, sino que tiene que centrarse más en desmontar la argumentación contraria y eso hace parecer que se es subjetivo.

Por ejemplo, yo no tengo problemas en criticar al PP porque el PP no paga mis ideas (cosa que le critico bastante a Ruby Setevevenirdelejos, con quien se podrían mantener amenas discusiones si no pensara siempre por el partido). Y como el PP no me paga, aunque le vote, no me tiembla el pulso al escribir que si uno u otro han trincado, a la cárcel que vaya.

Pero entonces resulta que media España, que no levanta la voz cuando los suyos roban, de repente, monta el circo. Y tiene uno que recordar lo que hacen los suyos. Y entonces, parece que defiende al PP y no es objetivo, cuando en realidad lo que no le parece bien es que den lecciones de honradez los chorizos ni que si un alcalde del PP manga le colocan entre rejas y si manga uno del PSOE está en la calle con un puesto de funcionario y 2.000 euros al mes.

Ese es el problema fundamental. En cuanto a la historia, más de lo mismo, si se utiliza sólo para justificar veleidades políticas...malo. Para estar en contra de Franco no hace falta defender que todos los que lucharon en su bando eran unos asesinos y que los que violaban monjas, por ser republicanos, eran heroicos. Los que tanto defendían retirar estatuas de Franco deberían preguntarse por el nombre de la mitad de las calles o las estatuas de sus reyes, a ver si Felipe IV merece una.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Yo no es que vote al PP es que soy afiliado, pero como, tu bien dices, no me pega el partido, así que, con mi estilo, digo lo que tengo que decir.

No obstante, no lo quería enfocar este artículo desde la prespectiva política, sino desde un análisis sociológico. Así entendiendo nuestra sociedad podemos entender nuestra clase política, y, lo más importante, buscar soluciones.

En cuanto a Ruby Marmolejos si es verdad que en su blog no he visto artículo alguno que censure algo al PSOE, son la inmensa mayoría críticos con el PP, y creo que, si me lee, debería, como consejo que le doy, poder extender sus críticas a todos los partidos por igual, el PSOE incluido, cuando lo hacen mal, porque ninguno, por muy optimista que sea, es perfecto. En cambio, hay otros blogs como el de ICE MAN, Alberto Esteban, Patricia o el tuyo propio, que se os ve críticas no sólo al PSOE, sino al propio PP. Se podrá disentir en lo que allí se dice o en cómo se dice, pero no es una batería sectaria que ataca sólo y exclusivamente al PSOE o a los nacionalistas. Y, en efecto, se puede mantener una discusión amena y constructiva con otra persona de otra ideología, pero si es objetiva, como lo es Ranita Peregrina o Txantxangorri.

Fin de los Tiempos dijo...

Bueno, lo he enfocado a la política como ejemplo más cercano. Pero es cierto que en todos los ámbitos es igual.

Lo de Ruby es un problema de partido, desde las Juventudes Socialistas no se puede defender otra cosa. Pero quedan ridículas defensas como la de Magdalena Álvarez o la de Zapatero en lo de Tengo una Pregunta para Usted.

Ahí podría basar mi razonamiento, es posible ser objetivo si no se depende de una fuerza mayor, como es el caso de Ruby.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Yo conozco a miembros de JS aqui en Asturias, que tienen sus blogs y merece la pena visitar sus blogs, aunque últimamente los tienen un poco parados.

Fin de los Tiempos dijo...

Ojalá se animasen más a entablar un debate serio y moderado. El intercambio de ideas siempre ayuda más que el "tú más".

H dijo...

Una entrada magnífica.
Aquí, (en España, quiero decir) no podemos tratar las cosas, por cotidianas que sean, objetivamente... Demasiado odio, demasiada inquina... Tenemos demasiadas Guerras perdidas (o ganadas), pero sobre todo, mal contadas... Por que las cosas, son como son, no como "las cuentan", y sobre todo, NO, como algunos las cuentan...
Un saludo.

Fin de los Tiempos dijo...

Don José Enrique, permítame una petición ya que usted es el entendido en estos temas.

Al hilo de una entrada que acabo de publicar, me ha surgido una serie de dudas al respecto de todo el tema éste de Garzón. No sé si sería mucho pedirle que dedicase una entrada al respecto o si no, nos pudiese ilustrar en los comentarios de la mía.

Para los que no conocemos el funcionamiento del sistema, la primera sorpresa es la de que el secreto de sumario sea tan fácilmente quebrantable. En un caso como éste, ¿cuánta gente tiene acceso al mismo y de dónde puede surgir la filtración?. Y cómo es que no puede ser localizada la fuente.

En segundo lugar, todo el tema de la recusación de Garzón, porque provoca sorpresa el que sea el mismo juez el que decida con esos juegos legales si puede serlo o no. ¿Es normal que él mismo pueda decir que no cabe recurso?. ¿Tiene derecho el PP a personarse?.

A los que no sabemos de esto, nos suena a circo lo que está ocurriendo.

Víctor Manuel dijo...

"Harto de vino malo" el señor objetivo, je je.

Anónimo dijo...

De verdad no os aburre el tema de las dos españas?? el de los rojos y los azules??
Estamos abocados a repetir nuestros errores si no intentamos vivir con nuestros tiempos.
Creo que debemos olvidar los fallos de esas negociaciones que se hicieron en la transición, y encaminar el futuro con lo que tenemos.
En España, el estado Español o como se le quiera llamar, hay dos problemas importantes; E.T.A. y el paro.
Al parecer, ni uno ni otro proponen soluciones comunes para ello (pp y psoe) simplemente se limitan a decir, que yo he hecho esto y tu no¡¡
todo esto es muy infantil, y no lleva a nada.

Por otra parte, hay que reconocer que españa en un país bipartidista, y que la gente vota por costumbre.
Los que se consideran de izquierdas, nunca votaran al pp, y los que se consideran de derechas, nunca lo harán con el psoe.
Hay que ser pragmáticos y votar al que de verdad te ayude? o hay que limitarse a votar según la ideología que tengas??
No voy a decir que ideología tengo yo, porque es irrelevante, pero esta situación me parece ridícula.

La juventud de hoy estamos jugando a la guerra con la memoria de nuestros abuelos.
Por cierto, aún no tengo blog, pero lo tendré dentro de poco.

Y aunque no comparta para nada vuestra forma de pensar, me gusta como defendéis vuestras posturas, con educación y mesura.

Johnny.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

#harto# Muchas gracias.

#fin de los tiempos# Me has dado una idea, en esta semana publicaré artículo dando mi opinión sobre un tema tan recurrente como ese. Lo que pasa es que hoy voy a escribir sobre una entrevista que vi hoy en un periódico que creo lo merece.

Por cierto, se me olvidó comentarte, y ya que le voy a llamar la atención a mi amigo Victor te lo comento. Podrías en adelante prescindir de redenominar a la gente como lo hiciste con Rudy? No es que me guste llamar la atención a la gente, pero veo que si no lo hago, los comentarios a mis artículos pueden pasar, si no se corta, a un terreno peligroso.

#Victor Manuel# Por muy amigo mio que seas, aplícate lo que acabo de comentar a Fin de los Tiempos. ¿serás capaz de hacerlo?

#anónimo# Faltaría más que todos pensásemos igual, no tendría gracia y sería muy empobrecedor, desde luego. Cuando lo inaugures, avísame, así paso por otro blog.

Y lo que siempre digo, lo importante son las formas, porque con respeto se puede hablar de todo.

Víctor Manuel dijo...

Perdón, solo era una broma.

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

Se empiezan con bromas y acaban con malos rollos.

El Berto dijo...

La objetividad es difícil, todos tenemos nuestra visión de la vida, nuestras creencias, nuestros principios, por cierto las preguntas de las tarjetas de visado norteamericanas, tienen su sentido la imputación en el caso de que te pillen mintiendo, por ejemplo la de ¿Es adicto a alguna droga?, si te pillan en algún renuncio ADEMÁS de la pena propia, te caerá la de haber dado testimonio falso en el Visado.

No preguntan directamente si eres un terrorista:

http://farm3.static.flickr.com/2339/2068541302_6faf3f3a14_o.jpg

No olvidemos que es el país de los Abogados!!

José Enrique Carrero-Blanco Martínez-Hombre dijo...

El tener una manera de ver las cosas no implica que no se sea objetivo, de hecho se puede ser perfectamente objetivo, si se tiene voluntad, por ejemplo un abogado que tenga un mínimo de objetividad, te reconoce que una Sentencia es injusta aunque beneficie a su cliente y piensa que si la parte contraria la apela, la AP la revoca. Porque una cosa es ser abogado de parte y otra cosa es ser faccioso, porque el abogado de parte podrá defender a un cliente pero no tiene por qué estar de acuerdo con lo que él hace o no debe de darle la razón porque su cliente lo diga. En cambio, si un abogado se comporta como un faccioso le da la razón a su cliente porque su cliente lo dice. Por algo será que no se recomienda depender de un sólo cliente en la mayor parte de sus ingresos.

Yo no hablo de confesar la consumición de drogas, sino de reconocer que tienes intención de matar al Presidente. Pero de todas maneras, es la diferencia sustancial que hay entre EEUU y España, allí no te perdonan el perjurio, y en cambio aquí, aunque haya testigos que mientan en juicios, es raro que deduzcan testimonio por falso testimonio.

Por algo será, por cierto, que es el país más poderoso del mundo.