En la anterior entrada daba unas pinceladas sobre conceptos de sociología y analizaba someramente la degradación institucional. Asimismo, adelantaba en una segunda entrada, que tratase sobre la corrupción en España. Una corrupción, dicho sea de paso, que, junto con la degradación institucional, tendría que llevar a preocuparnos sobremanera. Y hablo del concepto de corrupción en sentido amplio, incluyendo la corrupción moral, esa corrupción que lleva a justificar que los que son afines ideológicamente puedan robar y saquear las arcas públicas porque, según ellos, mejor que roben los propios que los ajenos. Ya aceptamos como sociedad que la corrupción en la política está tan metida en el sistema que, en lugar de aplicar el aforismo latino de CORRVPTIO OPTIMI PESSIMA (la corrupción de los mejores es la peor), miramos para otro lado y lo aceptamos no solo con naturalidad sino que lo deseamos.
Sobre este aforismo latino se construyó un capítulo en El Ala Oeste de la Casa Blanca, titulado An Khe, en el que Leo McGarry, el jefe de gabinete de Bartlet, creía que las acusaciones de corrupción dirigidas a su amigo Ken O´Neal venían justificadas únicamente porque era amigo suyo. Estaba dispuesto a dar la cara por él y ser citado en la Comisión del Senado. Aunque la realidad era que su amigo si había sobornado a oficiales del Pentágono para conseguir contratos de Defensa. Esa realidad le destrozó porque no podía creer que alguien al que le debía la vida porque se la salvó en la Guerra de Vietnam, fuera capaz de hacer eso.
Aquí en España, hemos acabado acuñando la nueva versión de ese aforismo "CORRVPTIO POPVLI MEI OPTIMA EST", la corrupción de los míos es la mejor. Hemos visto recientemente que esos que bramaban contra los youtubers por irse a vivir a Andorra, a Amancio Ortega por donar equipamientos médicos a los hospitales acusándole de hacerlo para pagar menos impuestos, y sermonearnos continuamente con lo bueno que son los impuestos que son para educación y sanidad, a justificar no declarar ingresos extraordinarios o regalos por el hecho de que quien lo hizo fue uno de los suyos.
En efecto, los planteamientos políticos y principios son algo contingente, mutable. Todo varía dependiendo de las circunstancias. Que un día defendemos la necesidad de aprobar presupuestos generales o exigir convocar elecciones, sobre todo cuando estamos en la oposición, y al día siguiente, en el poder, podemos agotar una legislatura sin ni siquiera cumplir con lo que ordena la Constitución en su artículo 134.3. Precepto que obliga a presentar los presupuestos (no habla de aprobarlos) con una antelación de tres meses antes de acabar el año. Pues obligación constitucional que se ha pasado por el arco del triunfo.
Y nadie del arco parlamentario dice absolutamente nada, ni siquiera el PP que debería poner este vídeo hasta aburrir en redes sociales en lugar de poner videos chorras creados por la IA. No digamos ya los medios de comunicación que tiene comprados. Al único que le escucho decir algo al respecto es a Carlos Alsina que le recuerda cada poco tiempo que lleva tres años sin presentar siquiera los presupuestos.
Pero no es la peor contradicción de Sánchez. De hecho, la hemeroteca es su peor enemiga. Hemeroteca que los partidos de la oposición no se dedican a utilizar para ponerle contra las cuerdas. Tampoco he visto que se hayan quejado de que llevamos desde 2022 sin celebrar un solo debate del Estado de la Nación.
Por lo visto no le gusta mucho dar cuentas al Parlamento, y eso que venía de regenerador. Pero no solo no ha regenerado nada sino que, en otro alarde de hipocresía o "cambio de opinión" -como así lo llaman-, tiene unas cuantas manzanas podridas y no aplica el mismo cuento que exigió a Rajoy, que decía que debía dimitir por la corrupción que tenía en el PP
Y con su primera mano derecha, el que fue el portavoz en la moción de censura contra Rajoy, José Luis Ábalos condenado a una suma total de 24 años de prisión (que, por aplicación del art. 76 del Código Penal, cumplirá un máximo de 15 años y 18 meses). Recordemos que se justificó la moción de censura porque al PP le condenaron, sin ser firme la Sentencia, como responsable a título lucrativo por los casos de Majadahonda y Pozuelo de Alarcón. Es decir por dos casos del PP en ámbito local, presentó una moción de censura, pero por una condena en firme de su mano derecha, por lo que hizo cuando estaba en el Gobierno, no dimite dando así ejemplo de lo que él predicaba.
Y está dispuesto a aferrarse al cargo incluso a costa de cargarse al propio PSOE. Pasan las elecciones y cada vez el Partido Socialista tiene menos poder territorial y menos escaños. Y la sangría se pararía si él diera un paso atrás, le cediese el testigo a otro de su mismo partido para que fuera investido como presidente. Pero no lo hace por algo tan sencillo: Sánchez no es socialista, Sánchez es sanchista y primero es él y luego es él. Y todo su entorno tampoco son socialistas, son gente que necesita de la política para sobrevivir y que cuando Sánchez caiga serán los primeros en apuñalarle (en esta ecuación no meto ni a Marlaska ni a Margarita Robles que, por motivo que desconozco aunque lo intuyo, sobre todo en el primero, siguen en el barco que se hunde).
Ahora mismo estamos en una situación que no caben medias tintas. Quien siga apoyando a un sujeto como Sánchez no se puede llamar socialista ni considerarse de izquierdas, ni mucho menos llamarse a sí mismo demócrata. Si se apoya a un corrupto, sabiendo que es un corrupto, no puedes considerarte otra cosa que corrupto. Porque no estamos hablando es que me ha engañado. Una vez si te puedes sentir engañado, incluso, con mucha dificultad, hasta dos, pero si sigues apoyando a un corrupto por el hecho de que viste la misma camiseta, eres un corrupto que carece de principios ni de ética.
Por cierto, esto no implica que vayas a votar a los otros, porque los otros también dejan mucho que desear. A día de hoy han conseguido que no crea en ningún partido político, y para conseguir creer las promesas de un político tienen que garantizar con su patrimonio personal que van a cumplir lo que dicen. En otras palabras, que si en el caso de no cumplir lo que prometen, que se queden sin un euro. Y si no pueden prometerlo que no lo prometan. Yo estoy ya cansado y mi opción politica es ahora Escaños en Blanco.
Espero que esto sirva para que reflexionemos sobre lo que está pasando.
Twitter: @jecarrerob
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