miércoles, 13 de octubre de 2010

MÁS MANIPULACION MEDIÁTICA, OTRA VEZ EL DIARIO PUBLICO

Aplaudo que cada medio de comunicación tenga su propia línea editoral, que para eso estamos en democracia y no me importa informen de manera incorrecta, pero lo que es detestable, denunciable y vergonzoso es la manipulación interesada. Con otras palabras: una cosa es equivocarte, porque es algo humano, y otra cosa es querer engañar a la gente. Y esto último es lo que la generalidad de medios informativos están haciendo, con algunas honrosas excepciones. A veces de la manera más burda, como TVE que parece empeñada en entontecer al personal con unos informativos en donde se desaprovechan la hora asignada en la progamación de la cadena, en lugar de ampliar la información de cada noticia, o de ofrecer más. Se dedican a gastar ese tiempo en ofrecer un espacio de carácter histórico, en la que nos recuerdan noticias de hace años o insertando documentales, que pueden ser interesantes pero que no deberían ser emitidos dentro de un noticiario, que luego repiten íntegramente en la segunda edición. Para esto, podrían reducir el Telediario a media hora, y poner en la otra media, los documentales que crean convenientes. Pero, cuál es el problema, que habría muchos que cambiarían de canal a partir del momento en el que acabasen, sobre todo, de ver la información deportiva. Parece que la consigna sea distraer la atención del público.

Dentro de las últimas manipulaciones que podido ver es la del diario Público, en su edición del lunes 11 de octubre de 2010, se puede leer un titular de portada 25 empresas han patrocinado cursos del juez Marchena (Magistrado Instructor del caso de los cobros de Garzón), pero, por si acaso, leí el cuerpo de la noticia:



Una vez acabada la lectura pude comprobar que sólo es un intento de machacar a Marchena acusándole de hacer lo mismo que Garzón, lo que es totalmente incierto porque a Garzón no le está juzgando por cobrar por unos cursos, sino por dedicarse a pedir dinero para financiar dichos cursos organizados por la Universidad de Nueva York, que es el que le pagó el sueldo. Además el Presidente de uno de los patricinadores del curso se benefició de que el Magistrado imputado archivara una causa contra él. Creo positivo citar del Código Penal textualmente los siguientes:

Art. 419
La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un tercero, solicitare o recibiere, por sí o por persona interpuesta, dádiva o presente o aceptare ofrecimiento o promesa para realizar en el ejercicio de su cargo una acción u omisión constitutivas de delito, incurrirá en la pena de prisión de dos a seis años, multa del tanto al triplo del valor de la dádiva e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de siete a doce años, sin perjuicio de la pena correspondiente al delito cometido en razón de la dádiva o promesa.

Art. 420
La autoridad o funcionario público que, en provecho propio o de un tercero, solicite o reciba, por sí o por persona interpuesta, dádiva o promesa por ejecutar un acto injusto relativo al ejercicio de su cargo que no constituya delito, y lo ejecute, incurrirá en la pena de prisión de uno a cuatro años e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de seis a nueve años, y de prisión de uno a dos años e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de tres a seis años, si no llegara a ejecutarlo. En ambos casos se impondrá, además, la multa del tanto al triplo del valor de la dádiva.

Art. 421
Cuando la dádiva solicitada, recibida o prometida tenga por objeto que la autoridad o funcionario público se abstenga de un acto que debiera practicar en el ejercicio de su cargo, las penas serán de multa del tanto al duplo del valor de la dádiva e inhabilitación especial para empleo o cargo público por tiempo de uno a tres años.


Como decía, por ahora, con la información contenida en la noticia del citado diario, los hechos no son comparables. No obstante, si tienen sospechas de que el Magistrado Marchena se dedicó a pedir dinero a las entidades que patrocinaron los cursos, que sigan investigando y si obtienen indicios de ello, que ellos mismos presenten una querella contra él o que lo hagan otros. Mientras tanto sólo se puede calificar la noticia de intoxicación interesada.

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