martes, 27 de mayo de 2014

ANALISIS ELECCIONES EUROPEAS 2014: EL FENOMENO PODEMOS

Continuando con el análisis de las elecciones al Parlamento Europeo, quisiera mencionar el fenómeno Podemos, liderado por Pablo Iglesias, profesor de Ciencias Políticas de la Complutense, que tuvo la amabilidad de prestar su rostro al logo de esta formación. Este nuevo partido, como es de sobra conocido, ha sabido canalizar a su favor la indignación y el descontento de los ciudadanos, logrando un extraordinario resultado que, en otras circunstancias, sería impensable.

Como ya dije ayer, lo ocurrido el domingo debería servir para que las grandes formaciones políticas reflexionen y se regeneren de una vez, de lo contrario, acabarán metiendo a España en una espiral de ingobernabilidad que acabe paralizando las instituciones democráticas que tanto nos han costado a los españoles conseguir. Pero lamentablemente, no veo en ninguno de los dos la reacción adecuada a semejante batacazo que han recibido. 

Pero en esta entrada no quiero centrarme en PP y PSOE, de ellos ya hablé ayer, sino más bien, del partido del Sr Iglesias. Personalmente no me parece mal que hayan obtenido tan buenos resultados si sólo queda en un toque de atención a los partidos tradicionales, al que incluyo a IU, o, como mucho, que pueda ser esa formación que no se casa con nadie, que no entra en gobiernos y que puedan recibir los votos de los partidos llamados progresistas cuando no hacen lo que tienen que hacer. En otras palabras, como si fueran una herramienta eficaz contra los malos usos de los partidos tradicionales. Pero este encanto desaparecerá si cometen el error de aliarse con IU, que si le interesa el pacto para engullir al nuevo partido, y así seguir con su juego de poner una vela a Dios y otra al diablo, intentando recoger el voto desencantado y a su vez pactar con el PSOE donde puedan.

Como acabo de exponer, que sólo quede en eso porque si de ellos dependiera alguna vez los designios de nuestro país tendríamos todos un grave problema. Llevar a la práctica lo que proponen en su programa supondría la quiebra del país y de todos sus habitantes. Su programa no está regido por el pragmatismo y la coherencia, sino por un idealismo rayano con la utopía, aderezado con una fuerte dosis de populismo.

Como una de las grandes medidas que proponen es, en resumidas cuentas, declarar el impago de la deuda contraída por el Estado, que, a su vez, no casa para nada con su propuesta de derogar el art. 135 de la Constitución, que, por cierto, no se puede hacer desde el Parlamento europeo, sino desde las Cortes Generales. Esta decisión, de llevarse a cabo, va a suponer el cierre de la financiación exterior del Estado, porque no habrá ningún inversor extranjero que se arriesgue a prestarle dinero a España para que luego no se lo devuelva. Sin financiación exterior, no es posible sostener los servicios públicos, como educación y sanidad, ni tampoco garantizar su promesa de la renta básica para todos. Con lo cual hace inútil la derogación del art. 135 CE porque la única fuente de ingresos del Estado va a ser vía impuestos. De todas maneras no es muy coherente despotricar de los mercados y, por otro lado, apostar porque esos mercados te financien.

Otras de las medidas que proponen es nacionalizar sectores estratégicos, supongo que en ese sector estará la banca. Quiero recordar que la crisis financiera de este país proviene de la banca pública, exactamente del rescate de las Cajas de Ahorros, que eran controladas por los políticos. Y lo que propone en este caso es incidir en el mismo problema que hemos tenido.

Con respecto a las subidas de impuestos. Queda muy bonito en un programa electoral, y ha de decirse que en justicia los ricos deberían pagar muchos más impuestos de los que realmente pagan. Pero ¿qué pasaría si realmente lo hacen? Que los ricos marcharían a otros países, con el siguiente efecto. El Estado recaudaría mucho menos, con lo cual, ¿quién debería suplir la falta de ingresos públicos? Las clases medias, a las que ya de por sí el Estado machaca. Dentro de las genialidades del programa electoral en tema impositivo está el subir al 35% el IVA de los productos y bienes de lujo. Primer problema, falta una definición clara de bienes de lujo. No se sabe qué bienes y servicios son considerados de lujo. Segundo problema, esta decisión va a generar que esos bienes y servicios calificados de lujo no se vendan ni se presten, con la consecuencia de que las empresas, grandes o pequeñas, tendrán pérdidas y despedirán a trabajadores.

En fin, en resumidas cuentas, y, en mi opinión, hay mucha demagogia y populismo en las medidas.

Twitter: @josecarrerob