Si no hubiera matizado el titular seguramente habría gente que se hubiera cegado sólo por el titular sin molestarse en leer el artículo entero. Costumbre extendida en este país por lo cómodo es tergiversar lo que dice uno para montar una escandalera y soltar las típicas frases hechas que todo el mundo conoce. Pero el que lo lea, se dará cuenta que yo no estoy defendiendo ni el despido libre ni el abaratamiento del despido sino abaratarlo, al menos, en algunos casos.
Dado que mi profesión es básicamente un trabajo de campo, en el que tratas con la gente de la calle muy a menudo, contándote, la mayoría de las veces, sus penas, en la que la misión de los abogados es solucionar los problemas de la gente, si es que tienen solución, y a esto se le añade mi condición de autónomo, puedo dar un análisis más acertado que la inmensa mayoría de los políticos de qué medidas se deben adoptar para ir solucionando este gran problema que es la crisis económica que padecemos. Pero también me gustaría pedir un ejercicio de reflexión a todos, pero para ello debemos suprimir, de una vez por todas, los prejuicios y las falacias que se han extendido entre los comunicadores y políticos. La principal de todas estas falacias, la que condiciona el desarrollo del iter deductivo, es la de creer que todos los empresarios están igual de forrados. Empresarios hay muchos y no todos son, ni de broma, como Florentino Pérez, sino todo lo contrario ya que son los dueños de las PYMES (para el que no lo sepa: Pequeñas y Medianas Empresas), que unos estarán más desahogados que otros pero no poseen ninguna fortuna. Puede que alguna vez se permitan algún capricho, pero incluso menos que muchos trabajadores por cuenta ajena.
Y el problema de nuestro sistema laboral reside en esta injusta identificación. ¿Cuántas veces hemos escuchado bramar a los sindicatos de clases contra la patronal? Pues muchas, y últimamente, con más frecuencia de lo normal. Los sinvergüenzas y chupóteros de los dirigentes de los sindicatos de clases no paran de repetir el mismo mensaje tremendista y amenazador sobre las intenciones de la patronal. Tampoco quiero, desde estas líneas, defender la honorabilidad de los dirigentes de la CEOE o, en el caso de Asturias, de la FADE, pero en estas organizaciones empresariales están formadas mayoritariamente por Pequeñas y Medianas Empresas, porque éstas, a diferencia de los El Corte Inglés, Iberia, Carrefour, Arcelor Mittal,... y demás grandes empresas, tienen por sí solas poco poder o poca fuerza. En cambio, los sindicatos CCOO y UGT sus afiliados los tienen prácticamente de las grandes empresas y de las Administraciones Públicas, porque, ¿alguien se cree que va a haber representante sindical en una empresa con 3 o 4 trabajadores?
Puede resultar de perogrullo, pero creo necesario decir que las PYMES y los autónomos no se pueden permitir mantener en nómina a los empleados que necesitan porque, entre la falta de liquidez que pueden tener y/o el miedo a que en el futuro tengan que despedir a trabajadores por el que se vean obligados a abonar elevadas sumas (a más años, más indemnización percibe), optan por despedir ahora o no contratar, incluso perdiendo posibilidades de negocio. Por eso me parece injusto y desproporcionado cualquier oposición a una reforma laboral que pueda suponer abaratar el despido a estas pequeñas empresas. Es absurdo el utilizar el mismo patrón a un Telefónica que a una modesta S.L.
Pero bueno, qué se puede esperar de unos sindicatos que ni siquiera viven de sus afiliados, sino del Presupuesto General del Estado, que no defienden, para nada, a los trabajadores, porque si así fuera, verían con absoluta lógica lo que estoy proponiendo. Eso sí, que sepa este cáncer subvencionado y el Gobierno (el de antes y el de ahora) que han logrado que España bata el triste récord de paro de toda Europa y el que va a impedir una pronta recuperación económica. ¡Tiempo al tiempo!
Dado que mi profesión es básicamente un trabajo de campo, en el que tratas con la gente de la calle muy a menudo, contándote, la mayoría de las veces, sus penas, en la que la misión de los abogados es solucionar los problemas de la gente, si es que tienen solución, y a esto se le añade mi condición de autónomo, puedo dar un análisis más acertado que la inmensa mayoría de los políticos de qué medidas se deben adoptar para ir solucionando este gran problema que es la crisis económica que padecemos. Pero también me gustaría pedir un ejercicio de reflexión a todos, pero para ello debemos suprimir, de una vez por todas, los prejuicios y las falacias que se han extendido entre los comunicadores y políticos. La principal de todas estas falacias, la que condiciona el desarrollo del iter deductivo, es la de creer que todos los empresarios están igual de forrados. Empresarios hay muchos y no todos son, ni de broma, como Florentino Pérez, sino todo lo contrario ya que son los dueños de las PYMES (para el que no lo sepa: Pequeñas y Medianas Empresas), que unos estarán más desahogados que otros pero no poseen ninguna fortuna. Puede que alguna vez se permitan algún capricho, pero incluso menos que muchos trabajadores por cuenta ajena.
Y el problema de nuestro sistema laboral reside en esta injusta identificación. ¿Cuántas veces hemos escuchado bramar a los sindicatos de clases contra la patronal? Pues muchas, y últimamente, con más frecuencia de lo normal. Los sinvergüenzas y chupóteros de los dirigentes de los sindicatos de clases no paran de repetir el mismo mensaje tremendista y amenazador sobre las intenciones de la patronal. Tampoco quiero, desde estas líneas, defender la honorabilidad de los dirigentes de la CEOE o, en el caso de Asturias, de la FADE, pero en estas organizaciones empresariales están formadas mayoritariamente por Pequeñas y Medianas Empresas, porque éstas, a diferencia de los El Corte Inglés, Iberia, Carrefour, Arcelor Mittal,... y demás grandes empresas, tienen por sí solas poco poder o poca fuerza. En cambio, los sindicatos CCOO y UGT sus afiliados los tienen prácticamente de las grandes empresas y de las Administraciones Públicas, porque, ¿alguien se cree que va a haber representante sindical en una empresa con 3 o 4 trabajadores?
Puede resultar de perogrullo, pero creo necesario decir que las PYMES y los autónomos no se pueden permitir mantener en nómina a los empleados que necesitan porque, entre la falta de liquidez que pueden tener y/o el miedo a que en el futuro tengan que despedir a trabajadores por el que se vean obligados a abonar elevadas sumas (a más años, más indemnización percibe), optan por despedir ahora o no contratar, incluso perdiendo posibilidades de negocio. Por eso me parece injusto y desproporcionado cualquier oposición a una reforma laboral que pueda suponer abaratar el despido a estas pequeñas empresas. Es absurdo el utilizar el mismo patrón a un Telefónica que a una modesta S.L.
Pero bueno, qué se puede esperar de unos sindicatos que ni siquiera viven de sus afiliados, sino del Presupuesto General del Estado, que no defienden, para nada, a los trabajadores, porque si así fuera, verían con absoluta lógica lo que estoy proponiendo. Eso sí, que sepa este cáncer subvencionado y el Gobierno (el de antes y el de ahora) que han logrado que España bata el triste récord de paro de toda Europa y el que va a impedir una pronta recuperación económica. ¡Tiempo al tiempo!