lunes, 29 de junio de 2026

Corrupción y la normalización de la degradación institucional, parte II: CORRVPTIO POPVLI MEI OPTIMA EST

En la anterior entrada daba unas pinceladas sobre conceptos de sociología y analizaba someramente la degradación institucional. Asimismo, adelantaba en una segunda entrada, que tratase sobre la corrupción en España. Una corrupción, dicho sea de paso, que, junto con la degradación institucional, tendría que llevar a preocuparnos sobremanera. Y hablo del concepto de corrupción en sentido amplio, incluyendo la corrupción moral, esa corrupción que lleva a justificar que los que son afines ideológicamente puedan robar y saquear las arcas públicas porque, según ellos, mejor que roben los propios que los ajenos. Ya aceptamos como sociedad que la corrupción en la política está tan metida en el sistema que, en lugar de aplicar el aforismo latino de CORRVPTIO OPTIMI PESSIMA (la corrupción de los mejores es la peor), miramos para otro lado y lo aceptamos no solo con naturalidad sino que lo deseamos.

Sobre este aforismo latino se construyó un capítulo en El Ala Oeste de la Casa Blanca, titulado An Khe, en el que Leo McGarry, el jefe de gabinete de Bartlet, creía que las acusaciones de corrupción dirigidas a su amigo Ken O´Neal venían justificadas únicamente porque era amigo suyo. Estaba dispuesto a dar la cara por él y ser citado en la Comisión del Senado. Aunque la realidad era que su amigo si había sobornado a oficiales del Pentágono para conseguir contratos de Defensa. Esa realidad le destrozó porque no podía creer que alguien al que le debía la vida porque se la salvó en la Guerra de Vietnam, fuera capaz de hacer eso.

Aquí en España, hemos acabado acuñando la nueva versión de ese aforismo "CORRVPTIO POPVLI MEI OPTIMA EST", la corrupción de los míos es la mejor. Hemos visto recientemente que esos que bramaban contra los youtubers por irse a vivir a Andorra, a Amancio Ortega por donar equipamientos médicos a los hospitales acusándole de hacerlo para pagar menos impuestos, y sermonearnos continuamente con lo bueno que son los impuestos que son para educación y sanidad, a justificar no declarar ingresos extraordinarios o regalos por el hecho de que quien lo hizo fue uno de los suyos.

En efecto, los planteamientos políticos y principios son algo contingente, mutable. Todo varía dependiendo de las circunstancias. Que un día defendemos la necesidad de aprobar presupuestos generales o exigir convocar elecciones, sobre todo cuando estamos en la oposición, y al día siguiente, en el poder, podemos agotar una legislatura sin ni siquiera cumplir con lo que ordena la Constitución en su artículo 134.3. Precepto que obliga a presentar los presupuestos (no habla de aprobarlos) con una antelación de tres meses antes de acabar el año. Pues obligación constitucional que se ha pasado por el arco del triunfo.


Y nadie del arco parlamentario dice absolutamente nada, ni siquiera el PP que debería poner este vídeo hasta aburrir en redes sociales en lugar de poner videos chorras creados por la IA. No digamos ya los medios de comunicación que tiene comprados. Al único que le escucho decir algo al respecto es a Carlos Alsina que le recuerda cada poco tiempo que lleva tres años sin presentar siquiera los presupuestos.

Pero no es la peor contradicción de Sánchez. De hecho, la hemeroteca es su peor enemiga. Hemeroteca que los partidos de la oposición no se dedican a utilizar para ponerle contra las cuerdas. Tampoco he visto que se hayan quejado de que llevamos desde 2022 sin celebrar un solo debate del Estado de la Nación.



Por lo visto no le gusta mucho dar cuentas al Parlamento, y eso que venía de regenerador. Pero no solo no ha regenerado nada sino que, en otro alarde de hipocresía o "cambio de opinión" -como así lo llaman-, tiene unas cuantas manzanas podridas y no aplica el mismo cuento que exigió a Rajoy, que decía que debía dimitir por la corrupción que tenía en el PP



Y con su primera mano derecha, el que fue el portavoz en la moción de censura contra Rajoy, José Luis Ábalos condenado a una suma total de 24 años de prisión (que, por aplicación del art. 76 del Código Penal, cumplirá un máximo de 15 años y 18 meses). Recordemos que se justificó la moción de censura porque al PP le condenaron, sin ser firme la Sentencia, como responsable a título lucrativo por los casos de Majadahonda y Pozuelo de Alarcón. Es decir por dos casos del PP en ámbito local, presentó una moción de censura, pero por una condena en firme de su mano derecha, por lo que hizo cuando estaba en el Gobierno, no dimite dando así ejemplo de lo que él predicaba.

Y está dispuesto a aferrarse al cargo incluso a costa de cargarse al propio PSOE. Pasan las elecciones y cada vez el Partido Socialista tiene menos poder territorial y menos escaños. Y la sangría se pararía si él diera un paso atrás, le cediese el testigo a otro de su mismo partido para que fuera investido como presidente. Pero no lo hace por algo tan sencillo: Sánchez no es socialista, Sánchez es sanchista y primero es él y luego es él. Y todo su entorno tampoco son socialistas, son gente que necesita de la política para sobrevivir y que cuando Sánchez caiga serán los primeros en apuñalarle (en esta ecuación no meto ni a Marlaska ni a Margarita Robles que, por motivo que desconozco aunque lo intuyo, sobre todo en el primero, siguen en el barco que se hunde).

Ahora mismo estamos en una situación que no caben medias tintas. Quien siga apoyando a un sujeto como Sánchez no se puede llamar socialista ni considerarse de izquierdas, ni mucho menos llamarse a sí mismo demócrata. Si se apoya a un corrupto, sabiendo que es un corrupto, no puedes considerarte otra cosa que corrupto. Porque no estamos hablando es que me ha engañado. Una vez si te puedes sentir engañado, incluso, con mucha dificultad, hasta dos, pero si sigues apoyando a un corrupto por el hecho de que viste la misma camiseta, eres un corrupto que carece de principios ni de ética.

Por cierto, esto no implica que vayas a votar a los otros, porque los otros también dejan mucho que desear. A día de hoy han conseguido que no crea en ningún partido político, y para conseguir creer las promesas de un político tienen que garantizar con su patrimonio personal que van a cumplir lo que dicen. En otras palabras, que si en el caso de no cumplir lo que prometen, que se queden sin un euro. Y si no pueden prometerlo que no lo prometan. Yo estoy ya cansado y mi opción politica es ahora Escaños en Blanco.  

Espero que esto sirva para que reflexionemos sobre lo que está pasando.

Twitter: @jecarrerob


Entradas relacionadas: Corrupción y la normalización de la degradación institucional, parte I


jueves, 25 de junio de 2026

Corrupción y la normalización de la degradación institucional, parte I.

Cuando estudias criminología, aprendes conceptos nuevos que antes, por los años de ejercicio profesional, intuías pero que no le ponías nombre. Por ejemplo, en introducción a la sociología te puedes encontrar con con conceptos como "el paradigma de la reacción social", en el que la criminalidad o criminal se concibe como una calificación atribuida a unas determinadas personas por las instituciones del control penal. La criminalidad se construye en la interacción con los demás. En el fondo, somos lo que somos gracias o por culpa del entorno en el que nos educamos. Esto no significa que tengas que actuar como los demás, por eso existe conductas que se llaman "desviadas", ya sea porque se produce una innovación, porque lo adaptas dentro del sistema (ritualismo), por renuncia o por rebelión. Por eso se explica que hermanos, que reciben la misma educación, tengan comportamientos distintos. La educación no lo es todo sino que es una parte importante, y existen otros elementos a tener en cuenta.



Pero no nos liemos con conceptos sociológicos o criminológicos, y vayamos al meollo de lo que quiero contar. Esta entrada viene a dar unas pinceladas a la preocupante situación que estamos viviendo en nuestro país. Situación en la que hemos normalizado la corrupción, siempre y cuando los corruptos sean los propios, y lo más preocupante aún es la degradación institucional que ha llegado a un punto que las Cortes Generales ya no ejercen su función constitucional. Se ha convertido en una especie de fedatario público que nos sale muy caro a los contribuyentes. Si se lleva al Congreso alguna iniciativa es siempre después de haberlo pactado con otros grupos parlamentario. No se presenta, no se debate ni se enmienda sin que fuera de las Cortes se haya acordado nada. Los que presentan enmiendas fuera de ese pacto no van a poder debatirlas y menos si no se quiere que una iniciativa legislativa se apruebe. Ya está la Mesa del Congreso para acordar ampliaciones indefinidas de plazos para dejar morir el asunto y que con la convocatoria de elecciones, decaiga. Y esto ya el Tribunal Constitucional se ha pronunciado dando la razón al Grupo Parlamentario Popular que recurrió en amparo por no dejarles la Mesa debatir en el Pleno sobre sus enmiendas.

Otro ejemplo, es la práctica contraria a la Constitución y a la ley de repartirse los vocales del Consejo General del Poder Judicial. El Tribunal Constitucional, en Sentencia 108/86 dijo:  " Ciertamente, se corre el riesgo de frustrar la finalidad señalada de la Norma constitucional si las Cámaras, a la hora de efectuar sus propuestas, olvidan el objetivo perseguido y, actuando con criterios admisibles en otros terrenos, pero no en éste, atiendan sólo a la división de fuerzas existente en su propio seno y distribuyen los puestos a cubrir entre los distintos partidos, en proporción a la fuerza parlamentaria de éstos. La lógica del Estado de partidos empuja a actuaciones de este género, pero esa misma lógica obliga a mantener al margen de la lucha de partidos ciertos ámbitos de poder y entre ellos, y señaladamente, el Poder Judicial."

Y, pese a eso, tanto PP como PSOE se han dedicado a repartir vocales del CGPJ y así hablamos de vocales progresistas y vocales conservadores. Y lo peor es que los presidentes de las Cámaras incumplen con su obligación legal, ex 568  de la Ley Orgánica del Poder Judicial, de convocar los plenos para que los diputados voten. Lo que hacen es, contra legem, esperar a que PP y PSOE lleguen a un acuerdo para iniciar los trámites. Mientras tanto no hacen nada, convirtiéndose en lacayos de sus respectivos partidos. Pero la cosa es peor cuando llegan a un acuerdo, y es que ni disimulan ni en Comisión ni en Plenario. Si algún diputado o senador hace alguna pregunta a los candidatos a vocales, se limitan a darles jabón. Luego en el Plenario nadie habla de si los candidatos son los adecuados. Solo sueltan su discursito sobre asuntos que no vienen a cuento.

Otro dato que acredita la degradación institucional. El abuso del decreto ley. Esta herramienta constitucional, regulada en el art. 86.1 de la Constitución está prevista para casos de extraordinaria y urgente necesidad (como la DANA, terremotos o circunstancias similares), siempre y cuando no afecte a materias con reserva de ley formal (es decir, que tiene que aprobarse una ley en las Cortes Generales o una ley orgánica). Pues, y mira que todos los Presidentes, en mayor o menor medida, han abusado de él. Pero el actual ocupante de La Moncloa, ha dictado 168 decretos leyes en ocho años que lleva en el Gobierno. El segundo, fue González, con 129 en casi 14 años, el tercero Rajoy con 109 en siete años y sobre todo en su primera legislatura que tenía mayoría absoluta. Luego va Aznar con 86, Calvo Sotelo con 53, Zapatero con 52 y Suárez con 45. Algunos dirán es que le tocó la Pandemia, la Guerra de Ucrania, el Volcán de la Palma... Pero eso justificaría algunos de los decretos leyes aprobados, no todos, empezando por los 25 que aprobó en 2018 desde el primero de 22 de junio, el RD Ley 4/2018, hasta el Real Decreto Ley 28/2018, de 28 de diciembre. O los 22 de la XIII Legislatura, que solo duró unos meses en 2019, desde la constitución de las Cortes salidas de las elecciones de abril de 2019 hasta la constitución de la XIV legislatura o los 17 que llevamos este año 2026. Decretos leyes que no son tan de extraordinaria y urgente necesidad que tienen hasta vacatio legis, como el RD Ley 6/2023, cuya entrada en vigor quedó en suspenso hasta marzo de 2024. Todo ello para impedir el debate de enmiendas. Es o lo convalidas todo o lo rechazas. No te dejan otra alternativa. Así meten en un mismo texto disposiciones que no tienen nada que ver con la finalidad de la norma, como introducir la posibilidad de meter a Pablo Iglesias en el CNI, o incluso el abuso de los decretos omnibus. Eso sí, muchos de esos decretos leyes se tramitan como proyectos de ley pero, la mayoría de las ocasiones, no se aprueban porque ahí está la Mesa para torpedear la posibilidad de enmendar el texto, tal y como ya se comentó.

Lo peor de todo esto, que no veo a ningún grupo político decir nada al respecto. No veo a nadie cuestionando esas prácticas. Y no lo hacen porque al final van a hacer lo mismo cuando estén en el poder. Lo peor de todo esto es que muy pocos somos los que lo denunciamos. Están todos ahora mismos enredados con la carnaza de la corrupción, pero eso será tema de la segunda parte de esta entrada.

Twitter: @jecarrerob